El OEV ante los comicios del domingo

09/12/2013

En paz, pero con abusos, el país eligió alcaldes y concejales

A las cuatro horas de cerradas las mesas, y según lo había anunciado previamente, el CNE informó los resultados obtenidos en las más importantes capitales de los estados del país, tras haber procesado cerca del 98% de las actas. Fue el final de una jornada electoral que, no obstante el clima áspero en el que se desenvolvió la campaña electoral, se realizó en paz y con orden. En suma, los ciudadanos votaron de acuerdo a su opinión y en secreto, gracias a un sistema de votación que funcionó de manera eficiente.

Es de destacar, sin embargo, la alta proporción de venezolanos que se abstuvo de votar, expresión de un comportamiento histórico en elecciones municipales como las efectuadas el pasado domingo, señal de que una parte importante de los electores (alrededor de cuatro de cada diez) no le da la debida importancia a este tipo de comicios, a pesar de que en ellos se designan los poderes locales, parte esencial del gobierno descentralizado, establecido en la Constitución Nacional.

El Observatorio Electoral Venezolano (OEV) llevó a cabo sus tareas de observación a través de una red de alrededor de 600 personas desplegadas a lo largo de todo el país. Los diferentes reportes enviados permiten señalar que el evento transcurrió de manera normal, no obstante haberse registrado algunas pocas   irregularidades y fallas, e incluso algunos aislados hechos de violencia, de las que daremos cuenta posteriormente.

Si bien puede decirse que desde el punto de vista organizativo y técnico, así como desde la perspectiva del comportamiento ciudadano, la jornada electoral tuvo lugar, en términos generales, de manera adecuada, el OEV debe llamar la atención sobre la manera como se condujo el Gobierno Nacional y la dirigencia del PSUV el pasado domingo. Se repitieron, de manera exacerbada, los abusos -ya identificados y denunciados por el OEV durante la campaña electoral-, principalmente por vía de la utilización ilegal de recursos institucionales, humanos y financieros de origen público, en actividades francamente proselitistas, enmarcadas dentro de un discurso político agresivo y sectario signado por la peligrosa idea de seguir dividiendo al país, mediante la descalificación de las opciones políticas diferentes.

El OEV estima que este comportamiento infringe claramente las normas vigentes, ideadas a fin de garantizar la igualdad en las condiciones en las que deben participar los distintos candidatos y movimientos políticos. Se trata, sin duda, de acciones que lesionan ostensiblemente nuestra democracia, transmiten a la sociedad venezolana una grave sensación de impunidad y muestran la debilidad del CNE en el cumplimiento de sus deberes como Poder Electoral y árbitro imparcial de los procesos comiciales.

 

Caracas, 9 de diciembre de 2013

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