OEV: ¿Es posible para los partidos renovarse en los plazos y con la infraestructura dispuesta por el CNE?

22/02/2017

Por mandato constitucional, el Poder Electoral tiene entre sus funciones organizar el registro y renovación de los partidos políticos. Y ello debe hacerlo, garantizando igualdad, transparencia y eficiencia en el proceso. Debería tratarse, en definitiva, de un proceso que facilite el derecho ciudadano a asociarse en partidos políticos, como pauta la constitución en su artículo 67. Sin embargo, según la poca información difundida por el CNE sobre las condiciones establecidas, ese derecho será menoscabado.

De acuerdo a evaluaciones hechas por el Observatorio Electoral Venezolano (OEV), con los plazos, puntos y máquinas dispuestas por el CNE para la renovación de partidos en las próximas semanas, será materialmente imposible que todos puedan hacerlo, quedando de hecho, y por diseño del CNE, buena parte de ellos eliminados. El CNE agrupó a las 59 organizaciones convocadas para el proceso de renovación, en diez bloques, 9 de 6 partidos y 1 de 5. Si el CNE hubiese diseñado el proceso de modo que TODOS los partidos tuviesen posibilidades ciertas de renovarse, las horas, puntos y máquinas, en cada estado, deberían ser suficientes para que el número necesario de ciudadanos pudiese respaldar la renovación de todos los partidos involucrados en el proceso.

Según la Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones el número de ciudadanos requeridos para la inscripción es el 0,5% de los venezolanos mayores de 18 años, no inhabilitados políticamente y residentes en la respectiva Entidad Federal. Y aunque la Ley exige que ese 0,5% del registro electoral deba ser alcanzado en al menos 12 Estados, no hay forma que el CNE, previo al proceso de renovación, haya podido estimar en qué Estados cada partido concentraría sus esfuerzos para obtener el respaldo requerido y en cuáles no.

Resulta importante respaldar las afirmaciones anteriores con números. Como ya se dijo, el CNE dispuso que la renovación requiera de la presentación de cada adherente ante un punto determinado por el CNE para validar su respaldo a la renovación del partido de su preferencia. Para eso, cada bloque de 6 partidos dispondrá de un fin de semana, con 2 jornadas de 7 horas cada una. Ha debido hacer el CNE una estimación del tiempo promedio requerido por cada ciudadano para formalizar su respaldo ante el funcionario del CNE. Suponiendo que el proceso funcione con extremada eficiencia, podría estimarse que cada ciudadano demore minuto y medio en su paso por la máquina capta huellas, es decir, 40 ciudadanos por hora, 280 por día. En definitiva 560 en todo el fin de semana. Si comparamos estas estimaciones con los números registrados en las jornadas de referendo revocatorio, donde en promedio cada capta huella registro 130 electores por día, vemos que sería una estimación muy y claramente perjudicial para los partidos.

Puede de todas formas, con estos irreales supuestos, evaluarse la implementación anunciada, estado por estado, en el entendido que en la realidad la situación será peor. En el Estado Amazonas, por ejemplo, el 0,5% del registro es 512, que, multiplicado por seis, da 3.073 electores. Para ese Estado está previsto habilitar ocho puntos, con un total de nueve capta huellas. Ese número de máquinas, suponiendo pueda atender el estimado de 560 ciudadanos a lo largo del fin de semana, estaría en capacidad de atender 5.040 electores. En ese Estado, pareciera que la meta sería alcanzable para los seis partidos. Pero es ese el único Estado donde esa situación se presenta. En las 23 entidades federales restantes el número de máquinas programadas es claramente insuficiente. Y esas insuficiencias en algunos casos serían relativamente menores de una o dos máquinas, como en los Estados Delta Amacuro, Cojedes y Trujillo, pero en otros llegarían a ser abrumadoras y hasta escandalosas, como en Carabobo, Distrito Capital, Lara, Miranda donde las insuficiencias superarían las 50 máquinas, o en el Estado Zulia, donde está programado el uso de 24 máquinas, siendo que lo mínimo necesario para poder atender a los ciudadanos requeridos para renovar 6 partidos serían 129. Con tiempos promedios estimados más realistas, de 2, 3 o 4 minutos por ciudadano participante ante la máquina capta huellas, las insuficiencias se incrementan, llegando a presentarse hasta en el Estado Amazonas.

El OEV considera que el CNE organizó, con intención o por incapacidad, un proceso de renovación de partidos que conducirá, independientemente de la capacidad de movilización que muestren los partidos involucrados, a la eliminación de una buena parte de ellos. Será un proceso que restringirá el principio constitucional del pluralismo político, colocando nuevamente la acción del CNE alejado de su rol de árbitro imparcial.

Caracas, 22 de febrero de 2017.

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